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Casavieja, historia viva del Valle del Tiétar

Situado en plena vertiente sur de la Sierra de Gredos, Casavieja es uno de los pueblos con más historia del Valle del Tiétar. Su pasado está marcado por el paso de distintas civilizaciones y su posición estratégica entre montañas, gargantas y antiguos caminos de repoblación.

Un lugar de paso… hasta que se convirtió en hogar

Durante siglos, las tierras de Casavieja fueron territorio de paso. Primero, los romanos dejaron su huella con estructuras como el Puente de la Márgara, que aún hoy se puede visitar. Este puente cruza la garganta de La Chorrera, que se une con La Cerecera, también conocida como de los Molinos. Un paraje natural con historia.

Más adelante, durante la Edad Media, el valle fue frontera entre moros y cristianos, escenario de escaramuzas, luchas y tensiones. Sin embargo, no fue hasta el año 1082, durante la repoblación ordenada por el rey Alfonso VI, cuando comenzó el asentamiento definitivo en la zona. Gentes del norte, como gallegos y astures, bajaron a poblar estos valles.

El origen del pueblo

El impulso definitivo para la creación del núcleo poblacional de Casavieja llegó con la concesión de la Dehesa de Avellaneda a La Adrada por parte del Concejo de Ávila. Este terreno incluía montes, pastizales y tierras que pertenecían a lo que hoy conocemos como Casavieja y otras localidades vecinas como Piedralaves, Sotillo, Casillas o La Iglesuela.

El primer documento en el que aparece el nombre de Casavieja es el famoso «Libro de la Montería» del rey Alfonso XI, a mediados del siglo XIV. Allí se mencionan zonas de caza como La Vaqueriza, Navalguijo y Casavieja, lo que indica que estos parajes ya eran conocidos y habitados desde mucho antes.

¿Por qué visitar Casavieja hoy?

Casavieja no es solo historia: es tradición, naturaleza y autenticidad. Caminar por sus calles, cruzar el Puente de la Márgara o perderse entre sus gargantas es hacer un viaje al pasado mientras disfrutás del entorno natural del Tiétar.

Si buscás un destino con alma rural, raíces profundas y paisajes que cuentan historias, Casavieja es una parada obligada en tu ruta por el sur de Ávila.